Con la llegada de la temporada de invierno a la republica Argentina, muchos turistas optan por las opciones que propone la Patagonia Argentino, la cual se caracteriza por sus innumerables centros de Ski, que año a año congrega a una cantidad considerable de visitantes.
Pero si su interés se concentra en el ecoturismo y el turismo de aventura en la Republica Argentina, la zona del Litoral, tiene una alternativa muy difícil de ser ignorada.
Se trata de las Cataratas del Iguazú, las cuales se encuentran ubicadas en la provincia de Misiones, en la ciudad de Puerto Iguazú, más precisamente en el Parque Nacional Iguazú y que este año presentan una serie de opciones como ser un nuevo hotel 5 estrellas en plena selva y la reinauguración del centro de recría de fauna Güira Oga. Además, la aventura de navegar bajo los saltos, el canopy entre las copas de los árboles y la sugestiva excursión nocturna para ver las cataratas con luna llena.
Dado el clima invernal de la zona con temperaturas durante el día promedian los 20 grados, esta región considerada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, se hace más que agradable para los que no quiere sufrí las inclemencias del calor.
En los últimos cinco años, Puerto Iguazu Misiones Argentina se ha renovado, ya que el año pasado y el actual se han abierto tres nuevos hoteles 5 estrellas y hay varios más en camino en la zona conocida como las 600 hectáreas de Iryapú, que se están convirtiendo en un polo hotelero en plena selva. La otra novedad es el relanzamiento con nuevas instalaciones del centro de recría de fauna Güira Oga que, además de cumplir una función ecológica de primer orden, es casi la única posibilidad de entrar en contacto con la esquiva fauna de la selva misionera. Dentro de los diferentes opciones que ofrece este sitio del Litoral Argentino, una de las excursiones que más atrapan sobre todo en inviernos es caminar bajo la luz de la noche en las Cataratas de Iguazú, el cual es un paseo que se realiza cinco días al mes: el día del plenilunio, dos noches antes y dos después, siempre que no esté nublado (del 5 al 9 de julio es la próxima fecha), en los cuales la luna llena permite una visibilidad más que optima de esta belleza natural.
Para llegar a la Garganta del Diablo con luna llena se toma un trencito ecológico que se interna en la selva y de inmediato comienzan los cambios sutiles en la percepción del viajero.
Al descender del tren comienza una caminata de un kilómetro por las pasarelas que atraviesan la densidad selvática de algunos islotes sobre el río Iguazú superior. Pero por momentos el panorama se abre y la larga pasarela parece un puente colgante sobre el río inmóvil, que unos metros más adelante estallan en estruendos pavorosos. Y al fondo de la pasarela se levanta una humareda de rocío que brota del aliento a dragón de la descomunal garganta. Allí los rayos de luz forman un arco iris de tenues colores que se recorta en la noche.
Quien lo desee puede acelerar o retrasar el paso para disfrutar de unos instantes de soledad absoluta en la noche misionera. Así captará los murmullos de una fauna rampante, tan invisible como la del día, con sus millares de ojos al acecho mirando sin dejarse ver. Al llegar a la Garganta del Diablo con luna llena la noche se parece al día. La luminosidad permite ver el vuelo grupal y alocado de los vencejos capturando microorganismos en las gotas de rocío. Y esas mismas gotas se posan todo el tiempo sobre la cara de los visitantes. En la Garganta del Diablo desemboca gran parte del torrente de aguas de las cataratas, y todos la pueden observar, desde un abrupto balcón de hierro donde apenas un metro a la derecha el río suicida se arroja al abismo. Otra de las opciones en que excusiones en las cataratas concierne es “la casa de los pájaros”, a 5 kilómetros de la ciudad de Puerto Iguazú, un largo sendero de tierra que nace al borde de la Ruta 12 se interna en la densidad selvática caracoleando entre soberbios ejemplares de timbó gigante. Allí, Jorge Anfuso y Silvia Elsegood construyeron a pulmón su casa y el refugio de vida silvestre Güira Oga, donde grupos de animales viven en grandes jaulas a la intemperie.
Al nuevo Güira Oga –o Casa de los Pájaros en idioma guaraní– se ingresa ahora en un acoplado descapotado al impulso de un tractor. Y lo primero que remarca el guía es que no se trata de un zoológico sino de un centro de reproducción y recría de animales de la selva paranaense. El predio mide 20 hectáreas que fueron cedidas por el Estado en 1997 y tiene un nuevo centro de interpretación y pasarelas de madera que se internan en la selva. A este hospital de la selva van a parar los animales encontrados heridos o decomisados por tráfico ilegal en todo el país. El trabajo principal es reproducir las aves y otras especies en peligro de extinción y reintroducirlas en su hábitat natural.
Durante los últimos años han pasado por Güira Oga centenares de animales que fueron atendidos por veterinarios. Algunos de ellos pudieron regresar a su hábitat natural, mientras que los deteriorados se quedaron de por vida y cumplen la función de reproductores para que sus crías se integren a la selva.
El área selvática de este predio limítrofe con el Parque Nacional Iguazú está preservada y por eso anidan allí muchas aves que rondan las jaulas que habitan sus congéneres lastimados. Incluso una monita caí fue preñada por un mono a través de las rejas.
Siguiendo con las variantes de ecoturismo en Iguazu, otra de las atracciones que se presentan es la de la “Multiaventura” A 7 kilómetros de Puerto Iguazú se realiza un circuito multiaventura donde la estrella es el canopy o tirolesa, que consiste en subir por una escalera a un árbol de 35 metros en plena selva, para cruzar suspendidos de un arnés hasta otro gran árbol a 100 metros de distancia. Entre un árbol y otro, el aventurero “sobrevuela” la selva a toda velocidad y a lo largo de varias estaciones se recorre 800 metros. Luego llega el momento del descenso en rappel en una pared rocosa de 25 metros. Para sentir el paisaje enérgico de las cataratas se puede tomar la lancha que se interna a toda velocidad por los rápidos del río Iguazú inferior, entre dos paredes selváticas con caídas de agua.
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La belleza natural de las Cataratas del Iguazú es un aliciente para el invierno Argentino Martes, Junio 30th, 2009 a las 1:40 y esta categorizada en
Turismo Puerto Iguazu.
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